El martes, el Banco de la Reserva de Australia se convirtió en el primer banco central importante en aumentar las tasas desde el inicio del conflicto en Irán, elevando su tasa de interés clave en 25 puntos básicos hasta el 4,1% y advirtiendo que un aumento sostenido de los precios del combustible podría añadir presión inflacionaria. Sin embargo, una votación inesperadamente ajustada, con cuatro miembros en desacuerdo, pareció limitar la confianza del mercado, dejando al par AUD/USD consolidándose cerca de la mitad de su rango. La dirección futura del mercado podría provenir de próximas señales sobre la decisión de política de la Reserva Federal de Estados Unidos.