Bitcoin continúa demostrando resiliencia al mantenerse por encima de los 65.000 dólares en medio de un entorno macroeconómico complejo. Los operadores deben monitorear de cerca los próximos informes de inflación de EE. UU., ya que el aumento de las expectativas de inflación puede impulsar un mayor interés en Bitcoin como cobertura contra la inflación. Además, la escalada de las tensiones geopolíticas relacionadas con Irán contribuye a la aversión al riesgo, lo que puede respaldar el atractivo de Bitcoin como un activo no correlacionado. Se recomienda a los participantes del mercado vigilar posibles picos de volatilidad, equilibrando los niveles de soporte técnico contra los riesgos macroeconómicos más amplios para optimizar los puntos de entrada y salida.