El dólar estadounidense se mantuvo estable durante la sesión asiática del viernes y se encamina a su mayor subida semanal en más de un año.
El euro continuó bajo presión, ya que la crisis está impulsando los precios del petróleo al alza, aumentando los riesgos inflacionarios para las economías que dependen de las importaciones de energía.
El índice dólar, que mide la moneda estadounidense frente a una cesta de pares, bajó ligeramente pero aún se prevé un avance del 1,4% para la semana.
El tipo de cambio euro-dólar apenas varió y se negocia cerca del nivel de 1,16 dólares. El área alrededor de 1,15 sigue siendo relevante como posible zona de soporte.
El billete verde ha sido uno de los pocos beneficiarios durante varias sesiones volátiles que han arrastrado a la baja las acciones, bonos e incluso en ocasiones los metales preciosos tradicionalmente considerados refugio seguro.