El dólar se fortaleció hasta alcanzar un máximo de más de tres meses, respaldado por su condición de activo refugio ante el recrudecimiento del conflicto en Irán. El euro cayó a su nivel más bajo desde noviembre, cotizando por debajo de los 1.1500 USD, mientras el yen alcanzó su punto más débil en 20 meses, lo que llevó a las autoridades japonesas a prepararse para una posible intervención cambiaria. El aumento de los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas están llevando a los inversores hacia el dólar, reforzando su posición. La guerra en Irán y los ataques asociados a instalaciones petroleras en la región están ejerciendo una presión adicional sobre el mercado energético y las monedas de los países importadores. El índice del dólar se acerca a una ganancia semanal del 1%, lo que refleja la preocupación de los inversores por la inflación y la desaceleración del crecimiento económico.
En este contexto, el par EUR/USD podría experimentar una volatilidad continuada, con escenarios posibles que incluyen el fortalecimiento del dólar ante tensiones geopolíticas persistentes o una corrección si el conflicto se desescalara.