El recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán ejerce presión al alza sobre la inflación en la zona euro, lo que lleva a los funcionarios del BCE a señalar una alta probabilidad de endurecimiento monetario. A pesar de la reciente decisión del BCE de pausar las subidas de tasas, el aumento en los rendimientos a largo plazo ha endurecido parcialmente las condiciones financieras, pero este alivio podría ser de corta duración si los tipos de referencia permanecen estáticos. Ahora las expectativas del mercado favorecen firmemente un aumento de tasas en junio, con un endurecimiento acumulado de 70 puntos básicos anticipado para finales de año. Los operadores deben prepararse para una posible fortaleza del euro a medida que se intensifique la actitud restrictiva del BCE, especialmente si las tensiones geopolíticas mantienen los precios de la energía elevados.