Los datos preliminares del PMI de octubre para la eurozona señalan una desaceleración del impulso económico. Tanto el sector servicios como el manufacturero estuvieron por debajo de las expectativas, y el PMI compuesto también descendió bruscamente. Las lecturas moderadas apuntan a una menor demanda y a posibles obstáculos para el crecimiento, mientras persisten las presiones inflacionistas y las incertidumbres geopolíticas. Los operadores deben ser cautelosos, ya que estos datos pueden pesar sobre el euro, ejerciendo presión sobre el EUR/USD y los cruces del euro a corto plazo. Monitorear las próximas publicaciones económicas será clave para evaluar si esta desaceleración es temporal o indica una debilidad más prolongada en la economía de la eurozona.