La libra cayó bruscamente el lunes, ya que los inversores recurrieron al dólar estadounidense como activo refugio. Los mercados se están alejando de las monedas de los países más vulnerables al aumento de los costos energéticos después de que la guerra entre Estados Unidos e Irán impulsó los precios del petróleo hacia los 120 dólares por barril.
Los precios del petróleo subieron más del 25% el lunes, alcanzando sus niveles más altos desde mediados de 2022.
El dólar también se ha visto respaldado por la condición de Estados Unidos como uno de los principales productores mundiales de petróleo y gas. Por el contrario, el Reino Unido y la zona euro siguen siendo muy dependientes de las importaciones de energía.
A pesar de esta presión, el par GBP/USD ha logrado hasta ahora mantenerse dentro del rango de 1,3280 a 1,3380.