La libra esterlina se ha visto influida por la revisión de las expectativas en torno a la política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) en medio del aumento de los riesgos inflacionarios debido al conflicto en Oriente Medio. J.P. Morgan ahora pronostica dos subidas de tipos de 25 puntos básicos cada una en abril y julio, abandonando su escenario anterior de mantener los tipos sin cambios este año. El BoE mantuvo la tasa base en el 3,75%, pero advirtió que la inflación podría superar el objetivo del 2% y alcanzar alrededor del 3,5% en los próximos dos trimestres. El banco central está preparado para actuar si es necesario, a pesar de los riesgos de desaceleración económica.
Analistas de Goldman Sachs y BNP Paribas también consideran la posibilidad de un inminente endurecimiento de la política.