El mercado laboral del Reino Unido muestra un panorama mixto, ya que la tasa de desempleo de febrero descendió inesperadamente al 4,9%, lo que indica cierta resiliencia subyacente. Sin embargo, el debilitamiento de las cifras de nóminas, incluida una variación negativa del empleo en marzo, sugiere que el proceso de debilitamiento del mercado laboral está en marcha, aunque de manera gradual. El crecimiento salarial sigue siendo moderado, y los salarios reales disminuyen, lo que podría reducir el poder de gasto de los consumidores. Estas señales contradictorias, sumadas a dudas sobre la calidad de los datos, implican que el Banco de Inglaterra mantendrá una postura cautelosa. Los operadores deben observar la volatilidad de la GBP en torno a las próximas publicaciones económicas del Reino Unido y los comentarios del BOE, ya que las presiones inflacionarias derivadas de factores de costes podrían mantener expectativas de políticas monetarias restrictivas, a pesar de la moderación en la dinámica salarial.