Los datos preliminares más recientes de los PMI del Reino Unido revelan un panorama económico mixto: la aceleración del crecimiento resulta en parte artificial, impulsada por compras anticipadas ante el temor a aumentos de precios y carencias en el suministro. No obstante, el tema más destacado es el fuerte aumento en los costes empresariales, impulsado por el alza de los precios de la energía y las presiones salariales, lo que lleva la inflación de los insumos a niveles históricos. Estas dinámicas inflacionarias están modificando las expectativas del mercado, con los operadores previniendo ahora un ciclo de endurecimiento más agresivo por parte del Banco de Inglaterra, incluida una probable subida de tasas en junio y nuevos aumentos hasta fin de año. Para los operadores de divisas, esto sugiere una posible fortaleza de la libra esterlina a corto plazo, pero persiste el riesgo de que un endurecimiento agresivo termine lastrando la recuperación económica más amplia.