La libra esterlina está navegando en un entorno desafiante, mostrando solo modestas ganancias intradía alrededor de 1.3420 frente al dólar estadounidense.
A pesar de esto, la moneda se encamina hacia su segunda pérdida semanal consecutiva, reflejando una tendencia de aversión al riesgo más amplia impulsada por el aumento de tensiones en Oriente Medio.
Esta incertidumbre geopolítica está debilitando el apetito de los inversores por activos más riesgosos, incluida la GBP.
Además, la atención del mercado permanece centrada en los próximos datos de nóminas no agrícolas de EE. UU., que podrían inducir una mayor volatilidad.
Los operadores deben abordar las posiciones en GBP con cautela, equilibrando los riesgos geopolíticos frente a posibles cambios en los datos económicos de EE. UU.