Los precios del oro se preparan para una segunda semana consecutiva de descensos, a pesar de un leve repunte el viernes hasta los 5.095,55 dólares por onza (spot). El aumento de los precios de la energía debido al conflicto en Oriente Medio ha rebajado las expectativas de recortes próximos de los tipos de interés de la Reserva Federal de EE. UU., limitando el atractivo del oro como activo refugio.
Desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, el oro ha caído más de un 3%, ya que las preocupaciones por la inflación y la incertidumbre sobre las acciones de la Fed afectan al mercado.
Los operadores esperan que la Fed mantenga las tasas de interés estables en 3,5–3,75% en la reunión del 18 de marzo. En India, la demanda de oro permanece contenida, lo que lleva los descuentos a máximos de casi una década, mientras que la demanda de refugio aumenta en China.
En general, es probable que el oro mantenga la atención de los inversores en un contexto de inestabilidad geopolítica e incertidumbre inflacionaria. Los posibles escenarios incluyen un aumento de la demanda de oro si el conflicto y los precios de la energía se intensifican, o ganancias limitadas en el precio si la situación se estabiliza y las tasas de la Fed permanecen elevadas.