El aumento de las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos sigue respaldando el atractivo del oro como refugio seguro. El rotundo rechazo de Irán a negociaciones directas y la calificación de las propuestas de Estados Unidos como excesivas sugieren una incertidumbre prolongada en la región. Este persistente estancamiento diplomático, junto con la postura firme de Teherán sobre cuestiones de soberanía y reparaciones, incrementa la prima de riesgo sobre el oro. Los operadores deben prestar atención a futuras evoluciones en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, ya que cualquier escalada podría estimular la compra de refugios seguros, lo que potencialmente impulsaría los precios del oro en medio de una aversión al riesgo a nivel global.