El oro ha estado bajo presión tras el estancamiento de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, a pesar de las comunicaciones diplomáticas indirectas que continúan. Aunque persisten los riesgos geopolíticos, las acciones de Estados Unidos, como el bloqueo de los puertos, están incrementando las tensiones, aunque aún no ha estallado un conflicto inmediato. Al mismo tiempo, las posturas restrictivas de los bancos centrales están debilitando el atractivo del oro como refugio seguro, lo que resulta en una acción lateral del precio por debajo del nivel de resistencia de 4800. Técnicamente, el oro muestra señales bajistas en los gráficos de 4 horas y de 1 hora con una línea de tendencia descendente, pero una ruptura por encima de esta podría reavivar el impulso alcista hacia la marca de 5000. Los operadores deben monitorear los próximos datos económicos de Estados Unidos y los acontecimientos geopolíticos en busca de nuevos catalizadores.