El oro experimentó un retroceso desde su reciente máximo de tres semanas, acercándose al nivel de $4.700 a medida que el dólar estadounidense ganaba impulso. Esta corrección se produce en medio de la creciente anticipación por la publicación del Índice de Precios al Consumidor (CPI) de EE. UU., un indicador clave de la inflación y posibles ajustes en la política de la Reserva Federal. Un dólar más fuerte suele pesar sobre el oro debido a su naturaleza denominada en dólares, lo que reduce su atractivo como cobertura contra la inflación. Los operadores deben seguir de cerca los datos del CPI, ya que una lectura superior a la esperada podría ejercer más presión sobre los precios del oro, mientras que un dato de inflación más bajo podría reavivar la demanda de refugio seguro.