La plata y el oro se encuentran bajo presión, ya que el aumento de los rendimientos reales y las expectativas agresivas de la Reserva Federal afectan negativamente al complejo de metales preciosos. El mercado está cada vez más incorporando una probabilidad del 50% de subida de tasas para finales de año, lo que amenaza con romper niveles clave de soporte para la plata, especialmente si la inflación permanece obstinada y los datos de EE. UU. siguen siendo sólidos. Los desarrollos geopolíticos, como la reapertura del Estrecho, podrían ofrecer un alivio temporal al reducir los precios del petróleo y aumentar la especulación sobre una bajada de tasas. Sin embargo, unos precios del petróleo persistentemente elevados podrían reforzar la posición agresiva de la Fed. Los operadores deben vigilar de cerca las zonas de precios 70.00 y 83.00, gestionando el riesgo a medida que la presión bajista se intensifica en los gráficos intradía.