El oro está experimentando una tendencia bajista sostenida en medio de expectativas crecientes de una postura restrictiva por parte de la Reserva Federal, lo que fortalece al dólar estadounidense y disminuye el atractivo del oro como refugio seguro. El metal no logró mantener las recientes ganancias cerca del nivel de 4,450 dólares, retrocediendo a niveles no vistos desde finales de marzo. Además, las tensiones geopolíticas, especialmente el escepticismo en torno a las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, están llevando a los inversionistas hacia el dólar, incrementando la presión sobre los precios del oro. Los operadores deben vigilar las señales de la Fed y los acontecimientos geopolíticos, ya que probablemente estos factores determinarán la trayectoria a corto plazo del oro.