El oro sigue mostrando resiliencia, manteniéndose por encima del nivel de 4.550 dólares a pesar de enfrentar resistencia cerca de la parte superior de su reciente rango de negociación. El principal impulsor sigue siendo la debilidad del dólar estadounidense, presionado por las expectativas de un acuerdo de paz que involucre a Irán, lo que tiende a aumentar la demanda de activos refugio como el oro. Sin embargo, el entorno fundamental mixto implica que, aunque el impulso alcista persiste intradía, los operadores deben estar atentos a posibles retrocesos o consolidaciones a medida que el mercado digiere la evolución de los acontecimientos geopolíticos y económicos. La gestión de posiciones en la zona de 4.550-4.600 dólares será fundamental en el corto plazo.