El oro experimenta actualmente una acción de precios apagada, manteniéndose firme por encima del nivel de soporte crítico de 4.300 dólares a pesar de un tono general bajista. Esta indecisión entre los operadores refleja cautela de cara a la próxima actualización de políticas de la Reserva Federal, que podría influir significativamente en el sentimiento de riesgo y la demanda de activos refugio. La ausencia de ventas de seguimiento sugiere que el mercado se encuentra en una fase de consolidación, preparándose para una posible volatilidad dependiendo del tono de la Fed sobre la inflación y las tasas de interés. Los operadores deben vigilar cuidadosamente las comunicaciones de la Fed, ya que el próximo movimiento direccional del oro probablemente dependerá de las directrices del banco central.