
El oro enfrenta una presión bajista sostenida, ya que el enfoque agresivo de la Reserva Federal en su política monetaria eclipsa los desarrollos geopolíticos. Los operadores deben mantenerse cautelosos, ya que las señales agresivas por parte de la Fed sugieren una volatilidad continua y la posibilidad de nuevas caídas en los precios del oro, al menos hasta que haya un cambio claro en la orientación del banco central o se reactiven los riesgos geopolíticos.