Según los economistas, el Banco de Japón podría aumentar su tasa de interés clave al 1% para finales de junio. Algunos analistas consideran posible una acción ya en abril, citando los crecientes riesgos de inflación y la debilidad del yen.
En diciembre, el banco central elevó su tasa de política monetaria al 0,75%, el nivel más alto en 30 años, y señaló su disposición a continuar endureciendo, mientras que muchos otros grandes bancos centrales se acercan al final de sus ciclos de reducción de tasas.
Los mercados observan de cerca si Takaichi volverá a abogar por mantener una política monetaria acomodaticia.
Una postura más restrictiva por parte del Banco de Japón podría dar soporte al yen; sin embargo, en un contexto de fortaleza del dólar estadounidense, el par USD/JPY superó el límite superior del rango local mencionado anteriormente y se elevó por encima del nivel de 155 yenes por dólar.