Japón considerará medidas para suavizar el impacto económico del aumento de los costos de combustible provocado por el conflicto en Oriente Medio, incluyendo pasos para contener los precios de la gasolina, dijo el lunes la Primera Ministra Sanae Takaichi.
Sus declaraciones destacaron la preocupación del gobierno de que el conflicto pueda alargarse y afectar a la economía, que es particularmente sensible a las fluctuaciones en los precios del combustible debido a su alta dependencia de las importaciones.
Se espera que la situación en Oriente Medio también complique la decisión del Banco de Japón sobre cuándo subir las tasas de interés, ya que el conflicto podría ralentizar el crecimiento económico y aumentar las presiones inflacionarias.
Si el Banco de Japón se abstiene de subir las tasas en marzo, tal movimiento podría apoyar al par USD/JPY ejerciendo presión sobre el yen japonés.