Los recientes comentarios del exgobernador del Banco de Japón, Kuroda, indican una postura más restrictiva respecto a la política monetaria japonesa, señalando un probable aumento de la tasa de interés en abril. A pesar del escepticismo actual del mercado y la comunicación cautelosa del Banco de Japón, factores subyacentes como el aumento de las estimaciones del IPC subyacente y el sólido crecimiento salarial están preparando el terreno para un endurecimiento monetario. Los riesgos geopolíticos, como el conflicto entre EE. UU. e Irán, pueden acelerar aún más el proceso de normalización. Los operadores deben monitorear de cerca las señales políticas del Banco de Japón, ya que un cambio de una política ultraexpansiva a un ciclo gradual de alzas de tasas podría fortalecer el yen japonés e impactar el sentimiento de riesgo global.