La decisión del Banco de Japón de mantener las tasas estables en 0,75%, a pesar de la presión de los disidentes para aumentarlas, resultó en una fortaleza fugaz del yen. Los comentarios mesurados del gobernador Ueda sobre la inflación y la incertidumbre económica, especialmente en un contexto de tensiones en Medio Oriente, moderaron el impulso alcista del JPY. Técnicamente, el USDJPY permanece dentro de un rango entre 158 y 160, con potencial para una ruptura alcista hacia 162 si el soporte se mantiene. Los operadores deben estar atentos a los datos clave de Estados Unidos y a los resultados de la FOMC esta semana, ya que la sensación de riesgo impulsada por los acontecimientos geopolíticos seguirá influyendo en la dinámica del dólar y el yen.