El Banco de Japón está preparado para aumentar su tasa de política monetaria a corto plazo hasta el 1%, una medida que los mercados ya han descontado con una probabilidad de aproximadamente el 84%. Sin embargo, el BoJ parece mostrar cautela en la gestión de su política monetaria más amplia, considerando poner fin al ajuste cuantitativo de bonos solo para abril de 2027, lo que es más tarde de lo que se anticipaba previamente. Este enfoque tiene como objetivo mantener la estabilidad del mercado de bonos en medio del aumento de los rendimientos provocado por tensiones geopolíticas y presiones fiscales.
Los operadores deben observar una postura equilibrada del BoJ que ajuste cuidadosamente el endurecimiento sin perturbar las condiciones económicas frágiles, lo que podría llevar a una apreciación cautelosa del yen y a una volatilidad limitada en los mercados de JGB.