Los precios del petróleo están experimentando presión alcista a medida que la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán incrementa el riesgo de un conflicto militar. La posibilidad de ataques a objetivos iraníes y acciones de represalia podría interrumpir los flujos de energía a través del Estrecho de Ormuz, lo que genera una prima de riesgo en el mercado. Técnicamente, el crudo se está acercando a una resistencia crítica cerca de los 110 dólares, mientras que los compradores defienden zonas clave de soporte alrededor de los 80 dólares. Los operadores deben estar atentos tanto a una posible desescalada que pueda suavizar los precios, como a un enfrentamiento prolongado que podría mantenerlos elevados. Es probable que haya volatilidad a corto plazo, con los eventos geopolíticos superando en importancia a los datos fundamentales publicados en Estados Unidos.