El oro muestra una renovada fortaleza a medida que los avances diplomáticos en Oriente Medio alivian parte de la prima de riesgo geopolítico que había presionado a los mercados. Esta relajación de las tensiones ayuda a reducir los temores sobre una inflación acelerada y posibles subidas agresivas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales, factores que anteriormente habían mantenido al oro bajo presión a pesar de su condición de activo refugio. Los operadores deben vigilar de cerca los desarrollos diplomáticos en curso, ya que una estabilidad sostenida podría respaldar el atractivo del oro como cobertura frente a la incertidumbre económica. Sin embargo, cualquier resurgimiento del conflicto o sorpresas inflacionarias podría revertir rápidamente el actual impulso positivo.