Los recientes ataques iraníes dirigidos a bases militares estadounidenses en Jordania y Bahréin representan una escalada significativa en las tensiones de Oriente Medio. Este acontecimiento, que sigue a las operaciones estadounidenses contra centros de mando iraníes, subraya el entorno de seguridad frágil en la región. Si bien los canales diplomáticos permanecen abiertos, el riesgo de nuevas represalias es alto, lo que contribuye a que las primas de riesgo geopolítico se mantengan elevadas. Los operadores deben esperar que los precios del oro sigan respaldados a medida que los inversores buscan activos refugio en medio de la incertidumbre. Además, es probable que los mercados petroleros permanezcan firmes dado el papel estratégico de la región en el suministro energético global.