El oro experimentó una sesión volátil tras la reciente reunión del FOMC, en la que las señales agresivas de algunos miembros de la Reserva Federal ya estaban en gran parte descontadas por el mercado, lo que provocó un repunte inicial que fue rápidamente revertido. Ahora el mercado espera el informe del IPC de EE. UU. el 12 de agosto, el cual será fundamental para conformar las expectativas de una posible subida de tasas en septiembre.