El aumento de las tensiones en Oriente Medio está intensificando la aversión al riesgo entre los inversores, provocando una caída en los futuros de Wall Street. Esta incertidumbre geopolítica, combinada con la creciente expectativa del mercado de una subida significativa de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal—actualmente valorada en aproximadamente un 60% de probabilidad—está impulsando una migración hacia el dólar estadounidense.