El oro experimentó un importante repunte, subiendo más de un 2% a medida que el dólar estadounidense se debilitó tras los éxitos demócratas en las elecciones de medio mandato. Un dólar más débil reduce el coste de oportunidad de mantener oro que no genera rendimiento, aumentando así su atractivo. Los cambios políticos han incrementado la incertidumbre del mercado, lo que ha llevado a los inversores a buscar refugio en el oro. Los operadores deben observar de cerca los movimientos del dólar y los desarrollos políticos, ya que es probable que estos factores sigan influyendo en la trayectoria del oro a corto plazo.