La ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, declaró que ella y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, comparten la preocupación por el debilitamiento del yen. Al mismo tiempo, Tokio ha intensificado las amenazas de intervención monetaria para frenar la caída del tipo de cambio.
En este contexto, el yen superó el nivel clave de 158 yenes por dólar por primera vez en cerca de un año, tras las informaciones de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, podría convocar elecciones anticipadas en febrero.
La debilidad del yen se ha convertido en un problema para las autoridades, ya que provoca un aumento del coste de las importaciones, presiona a los hogares y puede afectar a los índices de popularidad de Takaichi. También es alarmante que el yen esté cayendo frente al dólar estadounidense, incluso en el contexto de un debilitamiento general del dólar.
Para los operadores de divisas, la cuestión clave sigue siendo si las autoridades japonesas intervendrán directamente en el mercado para detener la caída del yen y cuándo lo harán.