Las expectativas de compras coordinadas de yenes por parte de Tokio y Washington han apoyado a la divisa japonesa, pero la historia demuestra que el efecto de la intervención real puede ser limitado, sobre todo teniendo en cuenta que la primera ministra Sanae Takaichi está basando su campaña en las elecciones anticipadas en la ampliación de las medidas de estímulo. El prolongado debilitamiento del yen este año se ha convertido en un símbolo de la creciente preocupación de los mercados por la situación financiera de Japón.
Con este telón de fondo, el jefe de la diplomacia monetaria japonesa, Atsushi Mimura, declinó hacer comentarios sobre los informes de comprobaciones de los tipos de cambio - un precursor tradicional de la intervención real - diciendo únicamente que los responsables políticos mantendrían una estrecha coordinación con sus homólogos estadounidenses y responderían "adecuadamente."
Para aumentar las probabilidades de crecimiento del par USD/JPY, las cotizaciones deben consolidarse por encima de la marca de 154,50.